El proyecto de El Vapor de Prodis ha sido seleccionado como obra finalista de los Premios de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premios Mies van der Rohe 2026, el principal reconocimiento europeo en el ámbito de la arquitectura contemporánea. Impulsados por la Comisión Europea y la Fundación Mies van der Rohe, estos premios distinguen cada dos años aquellos proyectos que destacan por la excelencia arquitectónica, la innovación y el compromiso social.
En esta edición, El Vapor ha sido elegido como uno de los cinco proyectos finalistas, junto con dos obras francesas, una belga y una croata. Este reconocimiento supone una gran satisfacción porque pone en valor no solo un edificio, sino una manera de entender la transformación social y el papel de la arquitectura en la vida de las personas.
Una arquitectura al servicio de las personas
El Vapor de Prodis es una iniciativa de la Fundació Prodis, entidad de referencia en la atención y la promoción integral de personas con discapacidad intelectual, trastorno mental, parálisis cerebral o trastorno del espectro autista (TEA). El proyecto trasciende la dimensión constructiva para convertirse en una infraestructura al servicio de un modelo social, que pone en el centro la dignidad, la convivencia y la inclusión real.
Situado en el barrio de Ca n’Aurell de Terrassa, el edificio es obra del estudio H Arquitectes, que ha rehabilitado las antiguas naves de las Filatures Matarí, dentro del conjunto del Vapor Cortès, uno de los últimos espacios urbanos con fuerte legado del pasado industrial textil de la ciudad. La intervención ha transformado este espacio en un entorno funcional, sostenible, abierto e inclusivo, capaz de acoger actividades diversas y de atraer la vida de la ciudad.
La inclusión como práctica cotidiana
El Vapor no se plantea como un equipamiento segregado ni como un simple contenedor funcional. Es un espacio abierto, atravesable y de usos múltiples, pensado para que personas, actividades y ritmos distintos convivan de manera natural. Aquí, la inclusión no se proclama: se produce en el día a día, a través del uso compartido del espacio y de la convivencia cotidiana.
La luz, la escalera, la permeabilidad y la relación con la calle no son elementos accesorios, sino condiciones esenciales para que el espacio funcione como un lugar compartido, donde la discapacidad está presente como una realidad ordinaria dentro de la vida urbana.
Con el tiempo, El Vapor se ha convertido en una verdadera infraestructura social, que facilita nuevas formas de relación entre servicios, ciudadanía y ciudad, y contribuye a transformar la mirada sobre la discapacidad y la convivencia.
Un reconocimiento que es también una oportunidad
El jurado de los Premios Mies van der Rohe ha valorado especialmente la capacidad del proyecto para articular arquitectura contemporánea, patrimonio industrial e impacto social, así como su contribución a los debates actuales sobre rehabilitación, sostenibilidad y arquitectura con vocación pública.
Esta nominación consolida a El Vapor de Prodis, como un referente europeo en la rehabilitación de arquitectura industrial con finalidad social y refuerza la proyección internacional de la arquitectura catalana. Pero, sobre todo, representa una oportunidad para explicar y compartir un modelo que entiende la inclusión como una práctica real y cotidiana, construida colectivamente gracias a la implicación de personas, equipos, instituciones y colaboradores que han hecho posible el proyecto.
Te invitamos a conocer los diferentes espacios en la web de El Vapor de Prodis.

