Ignasi, director del Institut d’Innovació Social d’ESADE, se incorpora al Patronato de Prodis como vocal, aportando su experiencia y visión para seguir impulsando el compromiso de la fundación con la transformación social y la inclusión.
Ignasi, director del Institut d’Innovació Social d’ESADE, se incorpora al Patronato de Prodis como vocal, aportando su experiencia y visión para seguir impulsando el compromiso de la fundación con la transformación social y la inclusión.
Prodis participa en el proyecto europeo Care para impulsar la autonomía, la participación comunitaria y los modelos de apoyo centrados en la persona.
El proyecto de El Vapor de Prodis ha sido seleccionado como obra finalista de los Premios de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premios Mies van der Rohe 2026, el principal reconocimiento europeo en el ámbito de la arquitectura contemporánea.
Prodis presenta El Moll, un proyecto innovador que, mediante la reutilización de contenedores marítimos, transforma un antiguo almacén en un espacio social y comunitario, abierto a la ciudadanía.
Hacerlo nos hace felices. Nos lo pasamos tan bien rodándolo como viéndole. Y, aunque es imposible que salga todo el mundo, está todo el mundo. Porque lo que sale de verdad es lo que somos: alegría compartida, complicidad, cariño y una manera única de vivir y trabajar juntas.
El proyecto Smart Inclusion, impulsado por Prodis, sigue avanzando en su misión de digitalizar el Centro Especial de Empleo (CEE) y promover la inclusión digital de personas con discapacidad intelectual y trastorno mental.
Os hacemos llegar el resumen de un año intenso y emocionante, en el que hemos cumplido uno de los grandes sueños de Prodis: El Vapor.
El proyecto Smart Inclusion es una iniciativa transformadora impulsada por Prodis, cuyo objetivo es digitalizar de forma integral el Centro Especial de Empleo (CEE).
Condensar todo lo que hemos vivido este año en pocos minutos es misión imposible, ¡pero lo seguimos intentando!
Hacer un espacio accesible no es solo cumplir una normativa. Las leyes fijan mínimos -el ancho de una puerta, la pendiente de una rampa-, pero la accesibilidad real empieza cuando dejamos de hablar de medidas y empezamos a hablar de personas.